La alegría de la resurrección recorre El Algar por primera vez

El pueblo algareño celebra, en una soleada mañana, su primera procesión para anunciar que ha resucitado Jesucristo, que es la esencia de la fe cristiana. La Virgen de los Llanos, cuando se encontró con su hijo vivo, dejó caer su manto negro de tristeza para lucir el blanco.
"Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también nuestra fe". Este texto parcial del apóstol Pablo en el Nuevo Testamento de la Biblia refleja la importancia de la resurrección en el catolicismo, superando su valor a la pasión y muerte.

La Agrupación de la Semana Santa de El Algar, con la parroquia, ha completado el relato de la Semana Santa en el pueblo con la celebración de una procesión con talla nueva adquirida para la ocasión, la cual fue llevada a hombros, como también 'caminó' la Virgen de los Llanos.

Destacar que en el vestuario de los participantes ha destacado el blanco para transmitir la alegría de que la vida ha podido con la muerte. El epílogo del cortejo ha sido espectacular. La Virgen ha llegado por una calle y Jesucristo, por otra. Al encontrarse, ha caído el manto negro de su madre, quien ha pasado a lucir vestuario de blanco hueso en señal de alegría, siendo soltadas palomas en ese momento. A continuación se ha celebrado una misa de campaña ante la fachada de la iglesia de Nuestra Señora de los Llanos, modalidad de eucaristía que hacía muchos años que no se celebraba en este lugar.









